El Blog del Instituto Profesor Sada

Cómo prevenir y tratar un traumatismo dental

Cómo prevenir y tratar un traumatismo dental


 
Con el calor y el buen tiempo los nin@s realizan un mayor número de actividades al aire libre no exentas de riesgos, entre ellas los traumatismos a nivel facial/dental.
Es difícil prevenir de una manera eficaz salvo que estemos
tipo sargento al lado del niño lo cual no es realista y nuestr@s hij@s no podrán disfrutar.. 
Por ello nos limitaremos a contaros que hay que hacer ante los traumatismos dentarios una vez se han producido. 

¿Cómo prevenir un trauma dental?
 
Habitualmente son los niños/as que practican deportes de riesgo o de contacto los que tiene más riesgo a sufrir los traumas o golpes.
Bien es verdad que para aquellos chicos y chicas que hagan deporte de contacto los dentistas fabricamos protectores bucales deportivos hecho a medida de la boca del paciente y que protegen nuestros dientes de posibles fracturas o lesiones, así como nuestras articulaciones.
 
Estas férulas pueden ir hechas a medida y rígidas, o bien podemos optar por férulas prefabricadas . Las más recomendables para la práctica de deportes sin sufrir riesgo de fractura son las realizadas a medida.
  
¿Cuáles son las consecuencias de un traumatismo dental?
 

Un fuerte golpe podría originar:
 
         -Movilidad dentaria.
         -Alteración en la posición inicial del diente
         -Intrusión de la pieza dental(luxación dental)
         -Daño en los huesos maxilaresy tejidos de soporte que rodean al diente.
         -Heridas en tejidos blandos: encía, la lengua o en los labios.
         -Avulsión de nuestros dientes.

 
En concreto el diente puede sufrir las siguientes lesiones:
 
         Fractura del esmalte dental y/o dentina
         Fractura coronaria -o rotura de la corona dental- que, en los casos más graves, puede llegar a afectar a la pulpa dental.
         Rotura de la corona y fractura radicular.
        Luxación dentaria: movilidad del diente de su ubicación habitual (extrusión, intrusión, vestibulización, lingualización)
         Avulsión dentaria–expulsión del diente del alveólo 
dentario.
 
¿Qué tratamientos son los más adecuados?

Heridas de tejidos blandos.


En primer lugar os aconsejamos mantener la calma, las heridas en la boca (labios lengua, encía) y tejidos blandos faciales sangran mucho y asustan, pero suelen ser muy escandalosos y poco importantes. Aconsejamos lavar la cara o boca y comprimir la herida del tejido blando hasta que deje de sangrar. Posteriormente evaluar su tamaño y acudir al centro medico u odontologo para recibir tratamiento o sutura si fuera necesario.

El tratamiento dependerá de la gravedad del traumatismo y cantidad de tejido afectado.
 
Movilidad dentaria. 

En aquellos casos en los que el traumatismo haya originado movilidad dentaria o cambio en la posición inicial del diente ser llevará a cabo una la reubicación dentaria y la ferulización. Posteriormente es necesario un seguimiento clínico- radiológico del diente o los dientes afectados.
 
Afección leve de esmalte/dentina:

En estos casos debemos intentar conservar la parte del diente resultante de la fractura y llevarla al odontólogo. El objetivo es tratar de de unirla a la pieza dental y, en caso de que no sea posible, intentará restaurar la pieza con composite o, en su defecto, con un tratamiento de carillas o incrustación si se trata de un diente posterior definitivo.
 
Afección moderada-grave del esmalte y dentina:

Cuando se ha fracturado buena parte de la corona dentaria, se recurre a la realización de una corona o una incrustación. Si la pulpa dentaria se ha visto afectada será además necesaria una endodoncia.
 
Avulsión dentaria:

Cuando se ha producido la avulsión dentaria, debe recordarse que los dientes de leche o temporales NUNCA SE REIMPLANTAN. En caso de los dientes definitivos la primera opción es el REIMPLANTE DENTARIO siempre y cuando haya trascurrido poco tiempo y el diente esté en perfecto estado de conservación. Lo ideal es que el diente ni se limpie ni se frote y se traslade al dentista en un medio húmedo como suero fisiológico, leche o incluso en la propia saliva del paciente
 
En pacientes adultos en los que todo lo anterior ha fallado o el reimplante es inviable habrá que plantearse la sustitución del mismo mediante un implante dental.
 

En niños en los que aún no ha finalizado el crecimiento habrá que poner un mantenedor de espacio para que los dientes vecinos no se inclinen y permita en el futuro la colocación de un implante dental.

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